sábado, 12 de diciembre de 2009

TÍTULO I. De los derechos y deberes fundamentales.

Artículo 10
1. La dignidad de la persona, el respeto a su inteligencia, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamentos de la paz Antiespañola.
2. Los derechos fundamentales son inviolables y se reconocen e interpretan de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Revolución francesa y el sentido común.

CAPÍTULO PRIMERO
De los Antiespañoles y extranjeros

Artículo 11.
1. La nacionalidad Antiespañola se adquiere, se conserva, se abandona siempre que uno quiera, en libre disposicion de su conciencia.
2. Ningún ciudadano podrá ser privado de la nacionalidad Antiespañola, siempre y cuando sea inteligente.

Artículo 12.
Los Antiespañoles son mayores de edad cuando lo estimen oportuno, pero en caso de protección de la infancia se establecerá en los 18 años.

Artículo 13.
1. Serán considerados extranjeros los falsos españoles y carecerán de derechos en el marco de la Constitución Antiespañola.
2. Todos los ciudadanos, en virtud del artículo 11, tienen derecho a ser Antiespañoles y a establecer su residencia y su trabajo donde le plazca, sin tener que indicar lugar de nacimiento ni justificar el color de su piel.

jueves, 10 de diciembre de 2009

¡Y TÚ MÁS!

Es esta, ¡y tú más!, una expresión muy infantil y muy española. Ante el hecho de algún tipo de falta, error o llámesele como se quiera es frecuente escuchar ¡y tú más! como si eso aliviase la propia falta o lo que es peor, la justificase. Esto que parece una exageración está a la orden del día en España en todo tipo de situaciones, entre otras cosas porque va al pelo a una sociedad corrompida y podrida de arriba a abajo. Muchos pudimos escuchar alguna vez a algún mariscador furtivo quejarse amargamente a la Guardia Civil con el argumento siguiente: "yo no le estoy haciendo daño a nadie, si se dedicasen a atrapar a los de la droga..." como si el hecho mismo de que hubiese narcotraficantes supusiese una liberación para todos los demás que cometiesen algún delito en la costa; podemos recordar como un alcalde de un pueblecillo de Málaga fue detenido por presunto delito de corrupción y como ante todos los medios de comunicación afirmó "en vez de perseguir a ETA detienen a ciudadanos honrados", como si la lucha antiterrorista, más o menos eficaz, impidiese a la policía y las autoridades competentes acometer otro tipo de delitos; otro ejemplo elocuente lo tenemos con las corridas de toros, el toro de la vega, el lanzamiento de cabras desde campanarios y similares, sus defensores puestos en pie de guerra afirman que hay salvajadas más grandes que estas, algunas entre personas, así como otra serie de problemas sociales, como si una animalada se anulase con otra; como profesor no es infrecuente ver como los niños justifican sus meterduras de pata en base a que son menores que las del compañero, del mismo modo sucede entre los profesores; así también es una actitud que encontramos en cualquier trabajo, la culpa nunca es propia, siempre es inducida y en todo caso no es tan grave como la del compañero y por tanto justificable.
En fin, una actitud muy española decía. Se nos pretende hacer creer que un delito, una falta, una salvajada son justificadas en base a que existen unos delitos, unas faltas y unas salvajadas de mayor calibre que por tanto anulan las anteriores. Cuanto más nos acerquemos a situaciones que tienen que ver con las tradiciones de un lugar o las corrupciones de unos políticos más salen a relucir estas actitudes comparativas, en el fondo un modo claro de autoinculparse, pues al reconocer como menor un delito frente a otro más grave, se está reconociendo el propio delito. No deja de ser por tanto una actitud, además de española, pueril: como hay unas salvajadas muy grandes y unos delitos muy tremendos quedan lavados y libres de pecado otros que se presentan casi como inofensivos.
Lo verdaderamente preocupante de este hecho no es la existencia de estas justificaciones sino el eco y el respaldo que tienen en la sociedad; actúan como somníferos capaces de anular la conciencia de la gente y conseguir que un rebaño amplio de humanos afirme a coro, "pues es verdad, tanto detener alcaldes y los etarras sueltos, tanto ir en contra del toro de la vega si hay trabajadores que se caen del andamio, tanto "pescar" a los furtivos con los narcos sueltos..." Es preocupante, pero también peligrosa, una sociedad que justifica una serie de conductas deplorables por no ser tan graves como otras, conduce claramente a una sociedad podrida y corrompida desde lo más profundo.

domingo, 6 de diciembre de 2009

DE LA CONSTITUCIÓN

Hoy se conmemora un año más la constitución aprobada en referendum en el 78. Muchos no habíamos nacido entonces, y por tanto nuestra opinión al respecto nos llega de manera indirecta por los libros que podemos leer, o los testimonios directos de los que sí vivieron aquellos días, como nuestros padres. La opinión generalizada es la de una gran aceptación de la constitución y todo lo que la rodeó, se recibió como un impulso, un alivio, un desahogo... en fin, numerosos sentimientos en jornadas tan señaladas. El hecho es que se votó y con un amplísimo respaldo, probablemente fue la constitución que se necesitaba en el momento. Hoy son muchos los que critican la constitución, los que se escudan en ella sin compartirla ni defenderla, los que opinan que fue un error (desde diversos puntos de vista). Para los miembros de la sociedad que no participamos de la transición española quizás nos sea más fácil opinar sobre la misma y es probable que muchas veces caigamos en alguna que otra injusticia, pues lo cierto es que, con más o menos convencimiento, podemos decir que hoy disfrutamos de una democracia, con todas las irregularidades que cada uno quiera observar. Pero también es cierto que muchos vemos como inconcebible una constitución que lo mismo supuso excarcelar a los asesinos de ETA, a presos políticos, así como no juzgar a todos los asesinos, torturadores y corruptos del régimen franquista, todos en el mismo saco como si todo pudiese someterse al mismo criterio moral y ético; también vemos que el resultado fue aceptar como jefe del estado a una persona educada políticamente por Franco, de trayectoria democrática más que discutible y que sentimos como alguien que en cada momento fue adaptándose a los tiempos con el único fin de mantener sus privilegios y los de su familia; también observamos el deterioro en la conciencia nacional, el despreciable tratamiento que se dio a todas las víctimas del franquismo, la capa de olvido con la que recubrieron todos los crímenes contra la humanidad de aquel simple llamado Paco; qué decir de los privilegios que se le respetaron a la familia Franco, hoy dueña y señora de la fortuna que el dictador hizo a cuenta de las vidas de unos 120.000 asesinados por su régimen y unos cuantos más represaliados con diversos métodos; etc. etc. etc.
¿Y hoy en día qué? Pues podemos respetar lo que supuso la constitución y honrar a quienes la facilitaron, dirigieron, votaron sin demasiado reparo, podemos aceptar que lo merecen, que su esfuerzo terminó por dar resultado. La cuestión es otra, no la crítica más o menos feroz o positiva de la constitución, sino la consideración de si en 2009 debe o no seguir vigente. Para ello lo primero y primordial es no considerarla como una creación divina, sino de los hombres y por tanto susceptible de ser modificada, superada o suprimida por los hombres; debemos preguntarnos si esta constitución es la adecuada para este momento y para estos ciudadanos. Para responder estas y otras cuestiones debemos empezar por señalar que la mayoría de ciudadanos no es partícipe de ella, no tuvo la oportunidad de votarla en referendum, por tanto desde ese punto de vista no es representativa y en cierto modo es injusto exigir que se respete, no debemos olvidar las circustancias en que se produjo (algunas mencionadas en el primer párrafo), resulta contradictorio que franquistas reconocidos como Manuel Fraga hayan sido ponentes de la constitución y la hayan podido votar en referendum mientras que millones de españoles que son demócratas de nacimiento no tengan esa oportunidad, no se les deje esa oportunidad, no sé bajo que sentido democrático se considera más adecuada una voz como la de Fraga que la de millones de ciudadanos que no conocen más que la democracia. Debemos señalar también que con la constitución vino una monarquía, no quisiera desviar el tema hablando de la familia real, y creo poder decir muy alto y muy claro que somos muchos españoles los que queremos la oportunidad de dar nuestra opinión al respecto, considerar la monarquía como un mal menor o como garante de no sé que unidad y de la democracia es una falacia que se nos ha impuesto creo que de un modo bastante burdo y antidemocrático, ciertamente la monarquía en España no ha sido históricamente la institución de la igualdad y la justicia entre los españoles sino clara imagen de la desigualdad de derechos en tierra peninsular. Debemos decir también que si la democracia resultante de la constitución del 78 no puede aceptar democráticamente su puesta en cuestión y el sometimiento a la opinión de los ciudadanos, en verdad ha fracasado en su intento de ser una constitución democrática, si todavía hay miedo a una posible reacción violenta al resultado de una nueva constitución es porque la del 78 no es en esencia y en inicio democrática.
En fin, es un tema denso y complejo sin duda en su discusión, pero creo que fácil en su esencia, si en realidad viviésemos en una sociedad democrática se sometería a votación la constitución actual y, en caso de ser rechazada por el pueblo, se debería modificar en cuantos aspectos se considerasen fundamentales y aunque supusiesen cambios radicales en el funcionamiento y ordenamiento del estado, pues la democracia hay que entenderla como el libre ejercicio de la conciencia de cada ciudadano y la suma mayoritaria de las mismas. Creo, en definitiva, que es necesario, justo e inevitable que los ciudadanos en ejercicio de su libre voluntad puedan dar su opinión en referendum sobre la constitución.

sábado, 5 de diciembre de 2009

LA ALEGRÍA DE VIVIR

Tenemos que aceptar que ya estamos muertos, terrible pensamiento. Soy algo más vulgar que Cela y no podría afirmar como él que "tener miedo a la muerte es una vulgaridad", lo será pero a mí me da miedo, o mejor me asusta, me pone nervioso pensar en ella; lo hago cada día, intento afrontarla desde un punto de vista quizás equivocado pues busco su propio sentido, y me ahogo ante la eternidad a la que llego. Mi única certeza es que no se puede vivir sin la conciencia de la muerte, intentando separar de nuestra vida el inevitable final que le espera; creo que es el mejor agente relativizador, el hecho de pensar que hagas lo que hagas hoy no podrás dejar de morir, es un buen punto de equilibrio para afrontar con mesura las diferentes circustancias que nos ocupen. Aceptar la presencia del final otorga mayor relevancia a los diferentes estadios que vayamos superando, por irrepetibles e irrecuperables, tan solo huellas en la memoria.
Es por ello que debemos aceptar cada etapa de nuestra vida tal y como es, ofreciendo la respuesta más adecuada según el estadio vital en el que nos encontremos. También aceptar que son los momentos concretos los que llenan de sentido el constante paso del tiempo. Por ello se suele aceptar la vida como un aprendizaje, es algo tan simple como cierto, el verdadero sentido de la vida se entiende desde el aprendizaje constante de saber distinguir lo superfluo e irrelevante y centrarse en lo verdaderamente importante, constantemente recibimos lecciones al respecto; buscamos al fin y al cabo sentir cada momento como una consecuencia de nuestra voluntad.
En este aprendizaje, sustentado en la conciencia de la muerte, debemos encontrar la verdadera alegría de vivir. Centrar nuestras energías en lo verdaderamente importante, aceptar su valor efímero y sentirlo como una respuesta a nuestro atrevimiento.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LA MADRE DEL CORDERO

Hoy se discutía en el Congreso de los diputados la denominada ley de economía sostenible, cómo no ante la mirada estúpida de todos y cada uno de los diputados que en el hemiciclo se encontraban escuchando las estupideces dichas al respecto de dicha ley. Hay algo que debemos hacer los ciudadanos corrientes, y es no hacer caso, ni palabra, de lo que dicen los políticos sobre economía, cuanto menos lo que dicen empresarios, banqueros, gobernadores de bancos, miembros respetables de la UE... entre otras cosas porque fueron ellos los que provocaron directamente la crisis que padecemos, por tanto creo que es justo considerar que no les interesa demasiado la recuperación, de ser así no habrían permitido la crisis. No hay que ser ni economista ni licenciado en Matemáticas para saber perfectamente cual es el problema de los números y de la sostenibilidad económica, se trata ni más ni menos de que una persona que gana 10 millones de euros anuales y que tiene a x trabajadores ganando 900 euros mensuales deje de hacerlo, se equilibran las cuentas y llega la sostenibilidad; esto que parece una simpleza es la madre del cordero, y ni se menciona, quien se forra explotando a los trabajadores debe seguir haciéndolo, y eso no se discute. Decían el otro día en alguno de los noticiarios que las 40 principales fortunas mundiales juntas tenían más riqueza que 125 países subdesarrollados, la cuenta es la misma en esta España si la hacemos entre los 40 mayores millonarios españoles y el total de los parados, con una puntualización, restando la diferencia seguirían siendo millonarios. Pues bien, a discutir en el Congreso. Y queridos españoles a seguir protegiéndolos.

martes, 1 de diciembre de 2009

TÍTULO PRELIMINAR

Artículo 1.
1. Antiespaña se constituye en un Antiestado social y democrático de Derecho y Torcido, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la inteligencia y la honradez.
2. La soberania antinacional reside en el pueblo Antiespañol.
3. La forma política que define el Antiestado Antiespañol es la ausencia de la misma.

Artículo 2.
No existe unidad Antiespañola, quien hablase de patria sería tachado de estúpido, incumpliendo la principal norma que debe cumplir un Antiespañol, ser inteligente.

Artículo 3.
Cada Antiespañol decide la lengua en la que quiera expresarse, independientemente de las circunstancias, ocupaciones o coyuntura que lo entretengan.

Artículo 4.
No hay símbolos representativos. Cada Antiespañol podrá utilizar la bandera y cantar el himno que le plazca en cada momento, sin menoscabo de su inutilidad.

Artículo 5.
La capital de la Antinación Antiespañola es la que cada individuo quiera.

Artículo 6.
Los partidos políticos son permitidos siempre y cuando respeten el artículo 1. Conviene aclarar que la representación de la soberanían Antinacional es individual; cada individuo, en virtud y uso de su inteligencia, es soberano de sí mismo, si bien es cierto que puede delegar su representación en cualquier organización que respete el artículo 1, cayendo en grave riesgo de caer en estupidez.

Artículo 7.
Se permitirán las asociaciones de trabajadores y sindicatos, siempre que respeten el artículo 1 y no hagan la vida imposible a los trabajadores Antiespañoles.

Artículo 8.
No hay fuerzas armadas. Quien vistiese uniforme o llevare cualquier tipo de arma dejará de ser Antiespañol de inmediato.

Artículo 9.
1. No habrá ciudadanos Antiespañoles que puedan estar al margen de la ley y disfrutar de privilegios heredadeos sean cuales fueren.
2. Cada Antiespañol convivirá en régimen de igualdad con los demás Antiespañoles.
3. La justicia Antiespañola será igual para todos, independientemente del color y grupo sanguíneo.

jueves, 26 de noviembre de 2009

LA LEY DEL ABORTO

Hoy se tramitaba en el Congreso la ley del aborto (no caeré en la tentación de escribir unas líneas sobre la ministra de igualdad). Tan sólo comentaré algunos aspectos que me parecen de perogrullo: en primer lugar la consideración de que el aborto pueda ser un derecho, sean cuales sean los límites de la ley, no constituye ninguna obligación para las mujeres, esto es, salvo sorpresa mayúscula, no se obligará a abortar una vez en la vida (por lo menos) a todas las mujeres, parece obvio pero no lo es a tenor de lo que dicen determinados diputados, curillas transpuestos y obispos reugnantes; en segundo lugar, abortar no es cambiar de vestido, de peinado o de zapatos, es lo suficientemente traumático como para que la mujer que pase por ello no tenga ganas de repetir, quiero decir con esto que no ocurrirá que lleguen a hacerlo por vicio, parece obvio también, pero no lo es, pues la misma caterva que la anterior trivializa el aborto como solo los que le han cogido el gustillo pueden hacerlo; en tercer lugar, ante el argumento esgrimido hoy por una diputada sobre la utilización del aborto por parte de los regímenes totalitarios como medio de planificación familiar, diremos que bien lo sabe ella, como durante 40 años se pudo comprobar en España, el aborto era un recurso utilizado por familias católicas poderosas para no manchar el buen nombre de la familia y su no derecho utilizado por el estado para tener en las casas de los curas las sobrinas necesarias para llevar a cabo la labor de cuidado, chapa y pintura de los párrocos correspondientes; en cuarto lugar se dice que no se puede consentir que una joven de 16 años aborte sin el consentimiento de los padres, sí puede fornicar a gusto, pero nunca se le debe hablar de educación sexual no vaya a ser que se le despierte el gusanillo, además de pensar que sabe de más sobre el tema, cuando no es así, su ignorancia es alta en prevención de embarazos y de enfermedades de transmisión sexual, pero lo que importa del caso es que esa falta de permiso paterno implica que en familias de fanatismo religioso, o por simple imposición paterna una niña tenga que ser madre por narices y sin quererlo (no olvidemos que un hijo es para siempre) por la ideología de los padres, y a eso no hay derecho, además de que la inmensa mayoría de las niñas de 16 años informarán a sus padres y seguro que contarán con su apoyo; en último lugar que cada uno opine y haga lo que quiera, incluso caer en lo que para otras personas puede ser el mayor de los pecados, lo que no es de recibo es que se pretenda evitar un derecho a quienes no pueden pagarse un servicio, como hacen tantas y tantas familias que salen a la calle de protesta por la ley, digo lo de pagarse el servicio.

martes, 24 de noviembre de 2009

LOS NIÑOS MALOS

Ayer noche, en el Telediario 2 de TVE, pudimos ver la siguiente noticia: Al 20% de las niñas le gustan más los niños conflictivos, los gamberretes de toda la vida. Tal noticia venía a verificar lo que tantos pseudointeligentes consideran como degeneración de la educación, sin saber, como tantos otros de qué están hablando. Sin entrar en ese debate sí hay algo que me gustaría resaltar, y es que al 80% de las niñas no le gustan los niños malos o gamberretes de toda la vida, deduzco que le gustan pues los buenos o majetes de toda la vida. La cuestión es por qué porcentaje tan bajo pretende hacer generalización sobre este aspecto. Si ante cada cuestión antepusiésemos un porcentaje del 80% nadie osaría si quiera hacer un comentario. No puedo dejar de preguntarme por qué se consiente que se digan tantas falacias y tonterías sobre lo que debería ser aspecto fundamental de la sociedad, la Educación, y por qué se sigue considerando a la mujer sin ningún tipo de respeto desde tan pronta edad, pues claro, ese 20% que prefiere a los niños malos es muestra evidente de la degeneración femenina, que se lanza cada vez antes a por el maligno, da igual que el 80% se muestre "razonable " al respecto. ¡Santo Dios!, que dijo la diputada.
Todo esto viene a colación porque me recordó a una compañera de trabajo, profesora de Educación Física (no es infrecuente que los propios profesores tampoco comprendan la realidad que tienen cada día frente a sus narices), que en un curso de formación sobre educación sexual, afirmó tajantemente, como si pusiese el dedo en la llaga, "¿por qué a las niñas les gustan los niños malos?" Pues bien, a tenor de la noticia y del estudio, no parece que eso sea así. No le queda un camino fácil a la mujer en nuestra sociedad cuando las propias feministas, como esta profesora compañera mía, tienen en tan poca consideración a su sexo (tentado a poner género). Lo curioso del caso es que una periodista que cubría el curso, al día siguiente en un diario provincial de Granada publicó una reseña resaltando en negrita y letras grandes (el titular de toda la vida, vaya) las palabras del dedo en la llaga. Soberbio.

PREÁMBULO

La Nación Antiespañola, deseando establecer la justicia, libertad e inteligencia y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:
  1. Considerar a los seres humanos como animales provistos de inteligencia y con capacidad de su uso.
  2. Consolidar un Estado de libertad intelectual que asegure que cada individuo pueda hacer uso de su inteligencia.
  3. Promover el progreso de de la cultura como garantía de calidad de vida.
En consecuencia el pueblo antiespañol ratifica la siguiente constitución.